Técnicas de control emocional
En esta entrada nos gustaría compartir algunas técnicas de control emocional, las cuales pueden ser enseñadas fácilmente a los alumnos y alumnas, de tal forma que puedan interiorizarlas y aplicarlas a cualquier situación que se les escape de su control.
Soplar burbujas: Esta sencilla técnica consiste en soplar burbujas imaginarias. Los alumnos/as tienen que representar que están formando burbujas y soplar suavemente. Esta técnica de relajación permite a los más pequeños controlar su ansiedad.
Técnica del semáforo: La técnica del semáforo permite una gestión de las emociones. En el aula se puede utilizar como recurso un semáforo de cartón.
Cuando el semáforo se encuentre de color rojo, significa que
los alumnos/as tienen que pararse y darse cuenta de que están ansiosos o
enfadados. Seguidamente, el semáforo
marcará la luz ámbar, y es entonces cuando los alumnos tendrán que reflexionar
sobre lo ocurrido y sus emociones experimentadas. Finalmente, el semáforo marcará el color verde
y es el momento de intentar solucionar conjuntamente el problema, sin dejarse
llevar por las emociones negativas.
Cabe mencionar, que el objetivo de esta actividad en especial,
es proporcionar al alumnado dicha estrategia para que puedan llevarla a cabo
cuando experimenten emociones negativas, pero para hacerla de manera más
realista, se propone poner a los alumnos/as en una situación en la cuál es posible
que se evidenciase una emoción negativa, por ejemplo, cuando discuten con sus
padres o con un amigo.
Abrazos de contención:
Los abrazos con afecto y cariño resultan muy favorables para el
bienestar emocional, pues producen oxitocina, una hormona la cual regula el
estrés.
Los alumnos por parejas deberán practicar dicha técnica,
para la cual es imprescindible enseñarles cómo dar un abrazo del modo correcto.
Técnica de los cinco sentidos: Esta técnica viene muy bien cuando una persona se encuentra con pensamientos obsesiones los cuales generan un malestar emocional. Se propone en terapia para “salir de bucles ansiosos”. Para realizarla se prestará únicamente atención a nuestros cinco sentidos, focalizando toda nuestra atención en ellos y logrando así despejar la mente. En primer lugar, atendiendo al sentido de la vista, el alumno/a deberá encontrar cinco objetos que pueda ver. Seguidamente, prestando atención al sentido del oído, ha de encontrar cuatro sonidos que pueda escuchar en su entorno. En tercer lugar, su atención se centrará en el sentido del olfato, y tendrá que darse cuenta de tres olores que pueda percibir en el ambiente. A continuación, focalizando toda su atención en el sentido del tacto, deberá sentir dos cosas que pueda tocar. Finalmente, en relación al sentido del gusto, deberá apreciar un sabor que pueda llevarse a la boca en ese momento.
Otras técnicas muy efectivas que pueden practicarse con los
alumnos/as son el control de la respiración, la meditación, colorear mandalas,
escuchar música relajante, etc.




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